En este mes de octubre 2024, nuestra revista digital te trae una edición especial con la destacada Valeria Benavides, CEO y fundadora de la Fundación PADMA, como nuestra portada. Su trabajo incansable en la lucha contra el cáncer de mama ha transformado vidas y encendido una luz de esperanza para miles de personas.
Además, en esta edición, exploramos el poder de la responsabilidad social con un enfoque en fundaciones dedicadas al cáncer de mama, así como eventos de alto nivel protagonizados por figuras clave del mundo de los negocios. Descubre también lo último en marcas fuertes que están redefiniendo el panorama empresarial, y embárcate en un viaje hacia los destinos más lujosos que debes visitar.
Esta edición no solo celebra la influencia de Valeria Benavides, sino que resalta el impacto de líderes y marcas que, con su visión, están construyendo un futuro más brillante. ¡No te la pierdas!
Créditos
GRUPO EDITORIAL EME EME DE MM:GROUP Editora en Jefe: Diana Bedolla Colaboración con: Valeria Benavides y Fundación PADMA
En el ecosistema del emprendimiento actual, el liderazgo femenino está redefiniendo la forma de construir empresas: con visión, estructura y propósito. Un claro ejemplo es Laura Rubí González Castillo, fundadora de Nandos El Detalle Perfecto, una marca mexicana que ha logrado consolidarse en el sector de decoración y regalos a partir de una propuesta basada en experiencia, curaduría y conexión emocional, sin perder solidez operativa ni visión de crecimiento.
Abogada de formación, especializada en Derecho Fiscal, Laura ejerció durante varios años antes de tomar una de las decisiones más relevantes de su trayectoria profesional: rediseñar su camino laboral para alinearlo con su proyecto de vida. “Yo quería ser mamá de tiempo completo y, al mismo tiempo, construir algo propio”, explica. Esa decisión, lejos de representar una pausa profesional, se convirtió en el punto de partida de un emprendimiento con bases firmes.
Decidir emprender: cuando la sensibilidad también es liderazgo
La idea de Nandos comenzó a gestarse en 2008, pero fue hasta 2016 cuando se materializó como negocio. En sus primeros años, operó de forma estacional, permitiendo validar el modelo sin comprometer recursos de forma prematura. Para 2018, el proyecto evolucionó a una operación anual, impulsada por canales digitales, redes sociales y marketplaces.
Desde el inicio, Laura apostó por un liderazgo cercano y consciente. “Nunca he vendido pensando solo en el dinero; vendo pensando en lo que la persona va a sentir cuando reciba el producto”, señala. Esta visión, comúnmente asociada a lo emocional, se convirtió en un activo estratégico que diferenció a la marca en un mercado altamente competitivo.
@ 2025 | Erick Rugerio Fotografía |
Control, estructura y toma de decisiones
Uno de los movimientos clave bajo su liderazgo fue la integración de la producción. En 2020, Laura abrió su propio taller, eliminando la maquila y asumiendo el control total de los procesos. Esta decisión fortaleció la calidad del producto, la coherencia de marca y la eficiencia operativa.
“Conozco cada proceso, desde lijar una pieza hasta el acabado final. Eso me permite exigir y garantizar el estándar que ofrecemos”, afirma. Este involucramiento directo refleja un liderazgo que no delega sin entender, una característica cada vez más valorada en empresas lideradas por mujeres.
La tienda como extensión del liderazgo
Hoy, Nandos El Detalle Perfecto cuenta con una sucursal de más de 330 m², concebida como un showroom experiencial. El espacio no solo funciona como punto de venta, sino como una plataforma estratégica que comunica valores, estética y visión de marca.
El concepto de Navidad todo el año, que dio origen a la marca Christmas Store, responde tanto a una convicción personal como a una lectura clara del mercado. Laura identificó una oportunidad inexistente en México y la convirtió en una ventaja competitiva.
Diversificación sin perder identidad
Bajo su liderazgo, Nandós ha evolucionado hacia una arquitectura de marca que permite crecer sin diluir su esencia. A la marca principal se suman proyectos como Seven Hugs, enfocado en productos infantiles, y Christmas Store, especializado en decoración navideña permanente. Cada línea responde a un segmento específico, manteniendo coherencia estética y operativa.
Visión de expansión y crecimiento sostenible
El plan de crecimiento contempla la apertura de nuevas ubicaciones en ciudades estratégicas como Querétaro, Mérida, Monterrey, Guadalajara y Puebla. La estrategia prioriza showrooms que funcionen tanto para consumidor final como para venta B2B, diseñadores y compradores mayoristas.
“La tienda no es solo un espacio bonito; es una herramienta de negocio, de posicionamiento y de confianza”, explica Laura. Esta visión refleja un liderazgo enfocado en sostenibilidad, rentabilidad y escalabilidad.
Liderar desde la conexión humana
Uno de los pilares del liderazgo de Laura es la relación con sus clientes y colaboradores. La retroalimentación constante, la recompra y el contenido generado por la comunidad han sido indicadores clave para la toma de decisiones.
“Cuando un cliente comparte su experiencia, confirma que estamos construyendo algo más grande que una transacción”, señala. Para Laura, el éxito empresarial no está peleado con la sensibilidad, sino que se fortalece a partir de ella.
Nandos El Detalle Perfecto
Una marca liderada por una mujer que entiende que el detalle, la emoción y la estrategia pueden coexistir y generar valor real.
Jessyca Cervantes representa un modelo de liderazgo moderno donde la integridad, el propósito y una visión sistémica convergen para crear un impacto tangible. Con una trayectoria que abarca desde la educación y los medios de comunicación hasta la tecnología y la sostenibilidad, Jessyca concibe los negocios como un vehículo para «elevar la conciencia humana» y construir un futuro más justo y sostenible.
Un Legado Familiar que Forjó su Visión del Mundo
Criada en un entorno familiar diverso con empresarios, políticos, artistas y, sobre todo, educadores, Jessyca aprendió a ver el mundo desde múltiples ángulos. Sus pilares fundamentales fueron su abuelo, el pedagogo Víctor Hugo Bolaños Martínez, un referente nacional en educación; su tía abuela Elsa Chavira, una mujer libre e independiente que la animó a vivir con autenticidad; y su abuela Martha Chavira, quien le inoculó el amor por la literatura y las palabras. A ellos se suma su prima, la actriz y activista Vanessa Bauche, a quien describe como «un recordatorio viviente de que el arte, cuando nace del amor y la conciencia, es capaz de transformar realidades».
Del Derecho a la Sostenibilidad: La Búsqueda de un Propósito Integrador
Su formación es un reflejo de su misión de vida. Tras abandonar un sueño infantil de ser médica, un encuentro con la injusticia social la llevó a estudiar Derecho, inspirándose en figuras como Martin Luther King y Nelson Mandela. Sin embargo, su sed de conocimiento no se detuvo ahí. Estudios en Administración de Empresas, Educación para la Paz, Derechos Humanos, Inteligencia Artificial y Economía Circular no son piezas dispersas, sino partes de un todo conectado.
«Para mí, el conocimiento no son piezas separadas; todo está conectado», afirma. «Cada área que he estudiado responde a un mismo propósito: coadyuvar a la evolución de la conciencia humana a través de la educación, la comunicación, la tecnología, el arte y la sostenibilidad».
Liderazgo con Integridad: Cuando los Negocios y el Propósito son Uno
Con más de 20 años de experiencia, Jessyca identifica su mayor reto no en el ámbito externo, sino en el interno: «integrar mi propia forma de ver, sentir y crear en el mundo empresarial». Su visión, marcada por ideales artísticos, espirituales y de conciencia social, tuvo que aprender a traducirse en un lenguaje de estrategia y rentabilidad sin perder su esencia.
Para ella, el factor determinante de su reconocimiento como líder es la integridad. «Mantener en armonía lo que pienso, siento, digo y hago, sin perder de vista que el liderazgo es un compromiso con la verdad y con el servicio a los demás».
Este principio se materializa en proyectos como Greentology y el Women’s Energy & Sustainability Summit (WESS), que integran innovación, sostenibilidad y liderazgo. Desde su posición como directora de Smart Media Group Connecting Brands, conglomerado que reúne iniciativas como WESS, Greentology, ARIA, Energya Hoy y Smart Minds, impulsa una red de colaboración entre empresas, tecnología y conciencia social.
Asimismo, lidera Grupo Mundo Ejecutivo, Zyphoria Tech Solutions y The Risk Guard Company, empresas que ha desarrollado o adquirido con la visión de crear ecosistemas sostenibles y estrategias que generen impacto positivo a nivel económico, humano y ambiental.
Sobre el equilibrio entre rentabilidad y responsabilidad, es clara: «Un proyecto solo es exitoso si genera valor económico, humano y ambiental al mismo tiempo. La rentabilidad sin propósito está vacía».
Una Mirada Hacia el Futuro: Flexibilidad y una Filosofía de Unidad
Al preguntarle por sus metas futuras, Jessyca prefiere no encasillarse en una planificación rígida, destacando la lección de adaptabilidad que dejó la pandemia. Prefiere enfocarse en construir una visión sólida con la agilidad para ajustar el rumbo y crear realidades para ella y para los demás.
Su compromiso con el bienestar colectivo trasciende el ámbito empresarial. Es embajadora de Save the Children y consejera del Canal del Congreso de la Unión, cargos desde los cuales impulsa proyectos de impacto social, educativo y de sostenibilidad que refuerzan su propósito de contribuir a la evolución de la conciencia humana.
Si tuviera que resumir su filosofía de vida en una palabra, sería «Unidad». «Somos uno», concluye, encapsulando una carrera dedicada a tejer puentes entre el conocimiento y la acción, entre el legado del pasado y la innovación del futuro, y entre el éxito empresarial y el bienestar colectivo.
Carlos Ayala no es el típico inversionista que se sienta en una oficina a revisar estados financieros. Su historia está tejida desde la calle, detrás de las barras, pasando por cada puesto en un restaurante o antro, desde garrotero hasta director. Hoy, a sus 40 años, Carlos es uno de los empresarios más influyentes en la industria del entretenimiento y la hospitalidad en México. Su nombre está asociado a conceptos como BÁRBARO CLUB HOUSE, un restaurante que no solo logró rentabilidad, sino que reactivó la vida en el Hipódromo, un espacio que generaciones más jóvenes ni siquiera sabían que existía.
“El cliente no solo compra comida, compra emociones. Si la experiencia no está bien pensada, el negocio está incompleto”, afirma con la certeza de quien ha aprendido con base en la experiencia, los errores y, sobre todo, los valores.
De la vida nocturna a la visión empresarial.
Estudió cine en el CCC, pero sus verdaderas lecciones las obtuvo en el campo: “Antes de graduarme ya trabajaba en antros. Trabajé también en la fábrica de mi abuelo, que tenía una empresa de espectaculares”, cuenta. Fue un amigo quien lo invitó a trabajar en un centro nocturno para ahorrar en consumo. Ahí encontró una mina de aprendizajes y oportunidades.
Su primer bar lo abrió en Tepotzotlán, después vinieron etapas como gerente, capitán y bartender en distintos puntos de la Ciudad de México, Playa del Carmen y San Francisco. “Pasé por todos los puestos. Eso me da mucha humanidad hacia el personal. Trato a la gente como me hubiera gustado que me trataran.”
A diferencia de quienes ven en el sector gastronómico una entrada rápida de dinero, Carlos entendió pronto que el éxito en este rubro es de resistencia, no de velocidad: “Muchos nuevos inversionistas quieren hacer dinero de la noche a la mañana, pero los buenos lugares tardan en consolidarse.”
Valores que dejan huella.
Ayala no concibe los negocios sin valores. La ética, la lealtad, la responsabilidad y la integridad no son frases vacías para él, sino herramientas estratégicas: “Nunca invierto en algo que no me represente como persona.” Uno de sus principios más claros es el respeto absoluto por el personal: no cruzar jerarquías, no saltarse procesos.
“No porque yo sea el dueño me meto en el trabajo del jefe de puerta. Tiene sus responsabilidades y si lo contraté es porque confío en él.” Esta visión horizontal del liderazgo no solo humaniza su gestión, sino que fortalece la lealtad interna. De hecho, promueve que sus empleados escriban cartas anuales sobre sus fortalezas y debilidades, y trabaja con ellos para mejorar.
La ética también es rentable
Su visión no sacrifica rentabilidad, sino que la fortalece a través de la ética. “La ética es rentable, aunque tarde un poco más.” Esto se refleja en prácticas como alcoholímetros en los bares, transporte responsable para clientes en estado inconveniente y una escucha activa tanto del equipo como de los comensales dentro de sus instalaciones.
En todos sus proyectos existe una constante: crear comunidad. “Me motiva ver cómo un espacio se transforma en memoria colectiva. No hay nada como entrar a uno de tus locales y sentir que la vibra está viva, que la gente está feliz.”
Carlos también ha aprendido a decir que no. Aunque un proyecto parezca rentable, si contradice sus valores o si el socio no comparte su filosofía, lo descarta sin titubeos. “Un contrato blindado no reemplaza la intuición.”
BARBARO CLUB HOUSE: símbolo de ética y legado
Uno de sus casos más emblemáticos es BARBARO CLUB HOUSE, el restaurante que logró lo impensable: darle nueva vida al Hipódromo. “Hoy es rentable y un punto de encuentro para la comunidad hípica. Me siento orgulloso de haber abierto el Hipódromo a las nuevas generaciones.”
Este tipo de logros, más allá de los números, marcan el estilo Ayala: visión a largo plazo, impacto social y diferenciación auténtica. “No intento complacer a todos, sino conectar con un público real.”
Cada espacio que crea tiene alma, una historia detrás y un diseño pensado para provocar emociones. Desde la música hasta la vajilla, todo está curado para brindar una experiencia integral. “Me gusta que mis lugares sean como agarrar la fiesta en la sala de tu casa.”
Invertir con propósito
Ayala ha construido un sistema selectivo para decidir en qué invertir: ubicación, propuesta de valor, escalabilidad, y sobre todo, la capacidad de generar comunidad. Apuesta por conceptos que no solo sean tendencia, sino que tengan la flexibilidad para evolucionar.
También prioriza conocer a fondo a sus socios. “Siempre tengo reuniones, comemos juntos. Trato de tener una relación antes de hacer negocios.” La confianza, más que el dinero, es su verdadero capital.
Sobre la innovación, es claro: “No uso tecnología por moda, sino para mejorar la operación o la experiencia del cliente.” La verdadera inversión está en el equipo humano: “No cambiaría una aplicación por mi diseñador o videógrafo.”
Legado e inspiración personal
Lejos de ver a las nuevas generaciones como competencia, Carlos las acompaña. “Trato de crear una nueva generación de empresarios con ética y valores. Que el día que ya no trabajen conmigo, dejen huella donde vayan.”
Su rol como mentor lo asume con naturalidad. Les habla de lo bueno y lo malo, les hace preguntas incómodas y los guía en el desarrollo de una visión empresarial más consciente. “Viajar me cambió. Aprendí que liderar es servir.”
Al preguntarle por sus influencias, no duda: “Mi abuelo fue quien me enseñó todo. Él personalmente pagaba la nómina para hablar con cada empleado.” Carlos continúa esa tradición: conoce a su equipo, los escucha, los impulsa.
Tiene también una frase en su vestidor que lo ha acompañado por años: «Antes del amanecer más brillante es cuando la noche es más oscura.» Para él, eso significa nunca rendirse, incluso en las peores crisis.
Lo que viene
A futuro, no contempla el retiro. “El día que no tenga nada que hacer, me muero del aburrimiento.” Su vida está en seguir creando, seguir inspirando, seguir generando experiencias. Tiene sobrinas pequeñas, a quienes ya ve con ojos de guía: “Si algún día deciden dedicarse a esto, quiero que lo vivan desde pequeñas, que le agarren amor.”
Carlos Ayala es, en definitiva, un empresario con alma. Uno que entiende que los negocios no se sostienen solo con márgenes, sino con visión, valores y una ética que no negocia.
“La falta de liquidez es como la falta de oxígeno, te puede matar en segundos.”
Pero si hay algo que Carlos ha aprendido, es que los negocios con propósito respiran diferente. Y cuando respiran bien, hacen historia.